Cuando un club deportivo tiene demasiadas contraseñas

Escrito por Enrique Pérez, 11 de agosto de 2024

Cuando un club deportivo tiene demasiadas contraseñas: cómo organizar el acceso digital sin perder seguridad

Cada club tiene más cuentas de las que parece

Gestionar un club deportivo ya no consiste únicamente en organizar entrenamientos, partidos y cuotas. Una entidad que ha digitalizado sus procesos suele trabajar con cuentas de correo, redes sociales, plataformas de pago, herramientas de inscripción, páginas web, aplicaciones, servicios de almacenamiento y sistemas relacionados con las competiciones.

Además, no todas esas cuentas las utiliza una sola persona. El responsable de administración puede necesitar acceso a determinadas plataformas, mientras que un entrenador utiliza otras y el encargado de comunicación necesita entrar en redes sociales y herramientas de publicación.

Cuando el número de usuarios aumenta, mantener el control de todas esas credenciales se convierte rápidamente en una tarea complicada.
El problema aparece cuando se recurre a soluciones improvisadas. Una contraseña anotada en un documento compartido, enviada por WhatsApp o reutilizada en varias plataformas puede terminar circulando entre demasiadas personas sin que nadie tenga una visión clara de quién conserva el acceso.

El riesgo de compartir contraseñas dentro del equipo

En una organización deportiva es habitual que las responsabilidades cambien. Un entrenador puede dejar el club, un coordinador puede asumir nuevas funciones o una persona encargada de la administración puede ser sustituida.Si las credenciales se han compartido directamente, cada cambio de personal obliga a revisar qué cuentas conocía esa persona. En algunos casos, incluso puede ser necesario cambiar varias contraseñas manualmente.

El riesgo no está solamente en que alguien pueda conservar una contraseña después de abandonar una organización. También existe la posibilidad de que una misma clave se utilice para diferentes servicios. Si una de esas plataformas sufre una filtración, una contraseña reutilizada podría poner en peligro otras cuentas del club.

Por eso, la gestión de credenciales debería considerarse parte de la organización digital de una
entidad, igual que la administración de socios, las inscripciones o los pagos.

Un sistema centralizado cambia la forma de trabajar

Una alternativa consiste en utilizar un gestor de contraseñas para empresas que permita almacenar las credenciales en un entorno protegido y controlar quién puede acceder a cada cuenta.

La principal ventaja no es simplemente tener las contraseñas guardadas en un lugar más ordenado. Es poder establecer diferentes niveles de acceso según las responsabilidades de cada persona.

Por ejemplo, el administrador de un club podría acceder a las cuentas financieras y administrativas, mientras que el responsable de comunicación tendría acceso únicamente a las herramientas necesarias para gestionar publicaciones. Los entrenadores, por su parte, podrían disponer de las credenciales relacionadas con sus funciones sin tener acceso a información que no necesitan.
Esta separación reduce la cantidad de información sensible que cada miembro debe conocer.

Menos contraseñas repetidas, menos problemas

Una buena política de seguridad empieza por evitar las contraseñas débiles o reutilizadas. Sin embargo, exigir que cada empleado o colaborador memorice una contraseña diferente para cada servicio puede terminar generando el efecto contrario: apuntarlas en lugares poco seguros o crear variantes fáciles de recordar.

Un gestor especializado permite generar credenciales únicas y complejas sin obligar a los usuarios a memorizarlas todas. De esta manera, una cuenta comprometida no tiene por qué convertirse automáticamente en una puerta de entrada a otros servicios.

También resulta más sencillo actualizar una contraseña cuando existe un cambio de responsable. En lugar de localizar documentos antiguos o preguntar quién conoce determinada clave, el administrador puede modificar el acceso desde un punto central.

Especial importancia para clubes con muchos colaboradores

Cuanto mayor es una organización deportiva, más difícil resulta controlar los accesos manualmente. Un club puede tener directivos, entrenadores, coordinadores, personal administrativo, colaboradores externos y responsables de comunicación trabajando simultáneamente.

Clupik, por ejemplo, estructura la gestión de las organizaciones deportivas alrededor de diferentes roles y colectivos, incluyendo directores, entrenadores, deportistas, familias y aficionados. Esa variedad hace que la gestión de permisos y accesos sea especialmente relevante cuando también existen numerosas herramientas digitales conectadas al funcionamiento diario del club.

No todas las personas necesitan las mismas credenciales. Aplicar este principio desde el principio ayuda a reducir accesos innecesarios y facilita las revisiones periódicas.

Qué debería revisar un club antes de organizar sus credenciales

El primer paso consiste en hacer un inventario. No basta con recordar las cuentas más utilizadas; conviene identificar también servicios antiguos, perfiles de redes sociales, cuentas de proveedores, plataformas de inscripción, herramientas de comunicación y dominios.

Después, hay que determinar quién necesita cada acceso y por qué. Si una persona ya no utiliza una plataforma, su acceso debería eliminarse. También conviene comprobar si existen cuentas compartidas. Cuando varias personas utilizan la misma identidad y contraseña, resulta más difícil saber quién realizó una acción concreta.

Siempre que una plataforma permita crear usuarios individuales con permisos específicos, esa
opción suele ofrecer mayor trazabilidad.

La seguridad también depende de los hábitos

La tecnología puede facilitar la gestión, pero no sustituye unas buenas prácticas. Los miembros del equipo deben saber reconocer intentos de phishing, evitar introducir credenciales en páginas sospechosas y utilizar autenticación multifactor cuando esté disponible.

También es recomendable revisar periódicamente los accesos, especialmente después de cambios de personal. Una cuenta que permanece activa durante meses sin que nadie recuerde quién la utiliza representa un riesgo innecesario.

En un entorno deportivo cada vez más digitalizado, proteger las credenciales forma parte de la propia gestión de la entidad. Las contraseñas dan acceso a información de socios, datos administrativos, comunicaciones y servicios esenciales para que el club pueda seguir funcionando con normalidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *